martes 14 de julio de 2009

He vuelto a escribir. Hacía casi un mes que no escribía nada y empezaba a sentirme oxidado. Ayer, por fin, me puse. Pensé que no se me ocurriría nada, que estaba seco y que ya había agotado mis ideas. Pero me dejé llevar por el subconsciente y comencé a escribir lo más rápido que pude.
Hoy he vuelto a leer lo que escribí. He empezado a corregirlo y a darle forma. Ha cambiado poco a poco la idea que tenía inicialmente. Creo que he conseguido añadirle un poco más de sugerencia, una pequeña historia que discurre debajo como un río subterráneo. Me gusta como queda.
Cuando terminas un relato del que te sientes orgulloso, sientes un pequeño orgasmo.

domingo 5 de julio de 2009

La velocidad de los jardines

Aunque nadie habla de él, si buscas La velocidad de los jardines en el google aparecen un millón doscientas veinte mil entradas. En este relato, Eloy Tizón narra una historia de iniciación, pero lo que lo diferencia de las otras es el estilo tan peculiar y,en ocasiones, lírico que utiliza para describir la historia de amor entre Olivia Reyes y Aubi. Aunque, en principio, no soy muy partidario del lirismo en la prosa, reconozco que desde que lo leí por primera vez, he sentido una envidia tremenda. De hecho, a veces me planteo escribir algún relato imitando su estilo.